Iglesia El Calvario


Fundamentos

Todas las enseñanzas de la Iglesia El Calvario se rigen por las declaraciones aquí explicadas, las cuales serán los fundamentos no-negociables. La Biblia será la regla suficiente de fe y conducta. La fraseología que se usa en esta declaración no es inspirada ni indisputable, pero la verdad que se presenta se considera esencial para una iglesia de carácter apostólico y profético, como lo es IEC. No se afirma que esta declaración contenga toda la verdad bíblica, sólo que abarca nuestra necesidad respecto a estas doctrinas fundamentales.

 

Unidos en Pensamiento y Propósito

Siendo que es sumamente necesario para los integrantes de nuestra iglesia el estar unidos en pensamiento y propósito para que la iglesia mantenga su salud, IEC abraza las siguientes posiciones:

En las creencias esenciales, hay unidad:

Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como también fueron llamados a una sola esperanza; un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo; un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos y por medio de todos y en todos. (Efesios 4:4-6)

En las creencias no-esenciales, hay libertad: Reciban al que es débil en la fe, pero no para entrar en discusiones… ¿Quién eres tú para juzgar al siervo de otro? Que se mantenga en pie, o que caiga, es asunto de su propio señor. Y se mantendrá en pie, porque el Señor tiene poder para sostenerlo… Así que cada uno de nosotros tendrá que dar cuentas de sí a Dios… Así que la convicción que tengas tú al respecto, mantenla como algo entre Dios y tú. Dichoso aquel a quien su conciencia no lo acusa por lo que hace. (Romanos 14:1, 4, 12, 22)

En todas nuestras creencias, hay amor: Si tengo el don de profecía y entiendo todos los misterios y poseo todo conocimiento, y si tengo una fe que logra trasladar montañas, pero me falta el amor, no soy nada. (1 Corintios 13:2)

Creencias esenciales no-negociables

Nos fundamentamos en las escrituras canonizadas como inspiración total tal como fue dada en su origen. Las escrituras son confiables y transcienden las generaciones y nos sirve como autoridad y norma final en todo asunto o argumento que se levante en contra de lo establecido por Dios, su autor original. (2 Timoteo 3:16; 1 Corintios 2:13)

Nos fundamentamos en la Trinidad Celestial, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Cada uno ministra a su Iglesia en sus funciones pero nunca se separan. (Mateo 28:19; 2 Corintios 13:14)

Nos fundamentamos en la Deidad de Jesucristo, nacido de una mujer virgen; crucificado, muerto y resucitado al tercer día y ahora está sentado a la diestra de su Padre.

(Isaías 7:14, Lucas 1:30-35)

Nos fundamentamos en la Salvación por Su gracia (no por obras) mediante arrepentimiento y confesión de pecados y se recibe por la fe en el hijo de Dios siendo este el único mediador entre Dios y los hombres.

(Hechos 4:12, Hebreos 9:12,22; Romanos 5:11, Efesios 2:8-9)

Nos fundamentamos en la segunda venida de Cristo por sus hijos, que los muertos en Cristo resucitarán primero y los que estén vivos, serán arrebatados por Jesús, y que todos pasarán por el juicio de Dios. Los que estén inscritos en el libro de la vida resucitarán para vida eterna y los que no, para condenación eterna. (1 Tesalonicenses 4:13-17, Apocalipsis 20:11-15)

Nos fundamentamos en el Bautismo:

En agua: por inmersión como símbolo de identificación con la muerte (al pecado) y con la resurrección de Jesús para vida eterna.(Romanos 6:4, Mateo 28:19)

En el Espíritu Santo: como una experiencia al momento o subsiguiente a la salvación y con la evidencia de hablar en otras lenguas. A través de esto se recibe el poder para ser testigo de Jesús a todo el mundo. (Hechos 1:8, Hechos 2:4, Marcos 16:17)

Nos fundamentamos en el Gobierno Apostólico dado en Efesios 4:11 como dones que Dios ha impartido para complementar el cuerpo de Cristo, Su Iglesia. (Efesios 4:11)

Nos fundamentamos en el Reino de Dios como gobierno y en la persona de Jesús como Rey, como dos verdades absolutas y máximas. (Hechos 8:12)

Nos fundamentamos en la sanidad corporal y espiritual por medio de la sangre de Jesucristo vertida en la cruz. (Hechos 4:30; Romanos 8:11; 1 Corintios 12:9; Santiago 5:14)

Nos fundamentamos en la manifestación de los dones espirituales, así el mundo verá la multiforme sabiduría de Dios. (1 Corintios 12-14)